22.8.11

Vestigio?

No hay espejo
-ni cúpula-
que avispe al desviado
con la huella perenne, presente
en cuál de las historias
que deberá repetir.

31.7.11

Juego limpio

Las reglas vuelven a cambiar.
No conozco aún sus sentencias
-vano es el intento de acercar el tiempo-
de indomable fiereza por ser nuevas.

Lo que sí sé
es lo inútil de la indulgencia.

20.5.11

Tramitar

"A diferencia del dolor de superficie, el más íntimo dolor carece de contenidos biográficos en sentido estricto. El más íntimo dolor es siempre impersonal... no puede ser narrado porque carece de trama argumental. Es silencio primordial. Pero para encontrar esa Nada que decir, hay primero que hablar..."
 
Santiago Kovadloff

19.5.11

Atisbo

Aferrarme a tres briznas de hierba,
y saber que el rumbo de muchas cosas
-vulgarmente atribuidas al azar-
depende de que no las suelte.

29.7.10

Cita

"Pensando siempre en lo mismo, me abismo"

Volver a escribir. Volver a vos. Que vuelvas a mi.

Más adelante.

3.11.09

Una exclamación

Pero qué manera de sentir abismos!

30.10.09

Quiroga

Decálogo del perfecto cuentista.


1) Cree en un maestro —Poe, Maupassant, Kipling, Chejov— como en Dios mismo.
2) Cree que su arte es una cima inaccesible. No sueñes en domarla. Cuando puedas hacerlo, lo conseguirás sin saberlo tú mismo.
3) Resiste cuanto puedas a la imitación, pero imita si el influjo es demasiado fuerte. Más que ninguna otra cosa, el desarrollo de la personalidad es una larga paciencia.
4) Ten fe ciega no en tu capacidad para el triunfo, sino en el ardor con que lo deseas. Ama a tu arte como a tu novia, dándole todo tu corazón.
5) No empieces a escribir sin saber desde la primera palabra adónde vas. En un cuento bien logrado, las tres primeras líneas tienen casi la importancia de las tres últimas.
6) Si quieres expresar con exactitud esta circunstancia: “Desde el río soplaba el viento frío”, no hay en lengua humana más palabras que las apuntadas para expresarla. Una vez dueño de tus palabras, no te preocupes de observar si son entre sí consonantes o asonantes.
7) No adjetives sin necesidad. Inútiles serán cuantas colas de color adhieras a un sustantivo débil. Si hallas el que es preciso, él solo tendrá un color incomparable. Pero hay que hallarlo.
8) Toma a tus personajes de la mano y llévalos firmemente hasta el final, sin ver otra cosa que el camino que les trazaste. No te distraigas viendo tú lo que ellos pueden o no les importa ver. No abuses del lector. Un cuento es una novela depurada de ripios. Ten esto por una verdad absoluta, aunque no lo sea.
9) No escribas bajo el imperio de la emoción. Déjala morir, y evócala luego. Si eres capaz entonces de revivirla tal cual fue, has llegado en arte a la mitad del camino.
10) No pienses en tus amigos al escribir, ni en la impresión que hará tu historia. Cuenta como si tu relato no tuviera interés más que para el pequeño ambiente de tus personajes, de los que pudiste haber sido uno. No de otro modo se obtiene la vida del cuento.